Cammina nel sole - Gianluca Grignani

PROFUMO DI VIOLE C'È.




Letra en español debajo

Cammina nel Sole - Gianluca Grignani

Oggi tutto va cosi'
Siamo in una slot machine
Dove e' il caso sempre a vincere
Puoi far pace con gli dei
Ma ci riesci tu con i tuoi
Dimmi un po' a farti comprendere
E ti parlo come amico
Perche' so che sai che dico
Siamo sulla stessa strada
Che anche se non ti conosco
So che sei un tipo a posto
E spero che te ovunque vada
Cammini nel sole
Walking away with me
E bruci le suole anche se
Non c'e' direzione
Ma profumo di viole c'e'
Tu cammina nel sole
Cammina nel sole
sotto le costellazioni
Siamo anime a milioni
Che a pensarci c'e' da perdersi
Tutti con la propria storia
Un graffio dentro alla memoria
Tutti sulla stessa strada
Ogni tanto c'e' una sosta
A las vegas o un giro in giostra
Ma poi vada come vada
Cammina nel sole
walking away with me
e brucia le suole fino a che
Finche sulla strada
Profumo di viole c'e'
Cammina nel sole
Finche' ti scaldera'
finche' ti va
Finche' avrai la sensazione di esser libero
Perche' non c'e' una eta'
Forever Young
E se non ce la fai piu'
Guarda in su'
E cammina nel sole
walking away with me
E brucia le suole fino a che
Finche Dio vuole
E profumo di viole c'e'
Cammina nel sole
Cammina nel sole
Tu corri nel sole

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Hoy todo va así
Estamos en un tragaperras
Donde lo importante es siempre ganar
Puedes hacer paces con los Dioses
Si lo consigues hacer con los tuyos
Dime un poco, para entenderte
Te hablo como amigo
Porque sé que sabes que digo
Seguimos el mismo camino
Incluso si no te conozco
Sé que eres un buen tipo
Y espero que dondequiera que vayas
Camines en el sol
Walking away with me
Y quemes las suelas incluso si
no hay dirección
Pero sí perfume de violetas
Tú camina en el sol
camina en el sol
Bajo las constelaciones,
somos almas a millones
Todas con su propia historia
Heridas dentro de la memoria
Todos sobre el mismo camino
De vez en cuando hay paradas
A Las Vegas o vueltas en tiovivo
Pero después, pase lo que pase
Camina en el sol
walking away with me
y quema las suelas hasta que
Perfume de violeta esté
Camina en el sol
hasta que te caliente
hasta que te guste
hasta que tengas la sensación de libertad
Porque no hay una edad
Forever young
Si lo tuyo no consigues
cabeza alta
y camina en el sol
walking away with me
y quema las suelas hasta que
perfume de violeta esté
Camina en el sol
Camina en el sol
Corre en el sol



Preguntas extrañas de Brus (VI): ¿Libre albedrío o predestinación?

No es la primera vez que uno de mis amigos, ante una pregunta sobre su forma de vivir o de actuar, me responde que si algo le tiene que pasar, le pasará. «Cuando llegue mi hora, llegará», «si me tiene que pasar, al menos habré disfrutado antes». Están asumiendo,  por tanto, que existe el «destino» como tal, y así, que el libre albedrío no existe. Tú no eliges. Hay algo «escrito» que dice lo que tiene -y va- a pasar.



Así, quien esté leyendo esto no lo hace motu propio: estaba «predestinado» a hacerlo. La realidad te hace creer que has tomado una serie de decisiones que te han llevado a leer estas líneas. Quizás creas haber elegido quedarte en casa en lugar de salir, encender el ordenador en lugar de ver la televisión, o ponerte a visitar blogs en vez de chatear con tus amigos. Pero no, ha sido el Destino lo que te ha llevado a esto, camuflando sus actos bajo un velo de supuesta libertad de actuación. ¿Alguien se lo cree?

Ahora un breve análisis de lo que ocurriría si de verdad existiese el Destino como ente que predetermina lo que va a suceder y encadena a toda la materia a una serie de sucesos.


  • Se podría «predecir» el futuro
Si algo marca lo que va a suceder, el futuro sería imperturbable. No existe la posibilidad de que convivan Destino y libre albedrío. Por tanto, el tema de médium y estafadores con bola de cristal cobraría cierto sentido. El Destino sería como un «ente», y quizás la gente arriba mencionada, el nexo entre este ente y «los mortales». Cuidado, no quiero decir con esto nada que vaya más allá de lo meramente expuesto: nexo entre «ente» entrecomillado y el resto del mundo. Nada de dualismo espiritual o vida después de la muerte.

Sería completamente imposible modificar aquello que va a suceder, incluso cuando se nos diga lo que nos depara el destino. No es posible predecir que «mañana te van a atropellar» y quedarte encerrado en casa para sobrevivir. Tu acto «libre» interferiría con el «Destino», así que uno de los dos no existe. O hay destino, o hay libre albedrío. Una de dos, no hay combinaciones que valgan.


  • Pasividad en la vida


  • Lógico. Si el destino ha sellado lo que va a ocurrir, no habrá que preocuparse por nada, no habrá que actuar. Todo acontecerá y listo. ¡Qué triste!

    • Asunción de riesgos innecesarios

    «Cuando llegue mi hora, llegará». Así que la persona en cuestión tomará riesgos extra. Saldrá sin blindaje corporal como un soldado español en Iraq que afirmaba esto, o un aspirante a piloto no tendrá un «seguro» por si su carrera aeronáutica falla al no hacer una carrera antes que meterse a estudiar lo que más le gusta. No se tendrán en cuenta eventualidades como enfermedades o accidentes que puedan acarrear la pérdida de la licencia de vuelo, por ejemplo. «Si me tiene que pasar...» así que nada de preocuparse por tu vida, sólo has de hacer lo que más te gusta.

    • Carencia de «vida» y de la razón de ser del humano
    ¿No se diferencia al humano del animal porque uno puede realizar elecciones y otro no? ¿Uno actúa en base al razonamiento y no al instinto, en condiciones normales, y otro todo lo contrario? Entonces ¿qué sentido tiene el ser «humano» si se nos niega la existencia de los dos elementos fundamentales que nos determinan como lo que somos, es decir, capacidad de raciocinio y libre arbitrio?

    Como todo aspecto de la metafísica, toda teoría es tan aceptable o refutable como una completamente opuesta a ella.


    Quizás no elegí escribir esta entrada sino que estaba predestinado a hacerlo. Pero nunca podré saberlo. Si creyese en el destino diría que éste me ha llevado a redactar, y si no creyese, como hago, sencillamente diría que me apetecía. ¿Pero no sería posible que estuviera predestinado a creer que me apetecía escribir para pensar a su vez que no existe el destino? Qué lío.

    Quiero pensar que lo he hecho porque me tenía ganas, y podía haber elegido apagar el ordenador y leer aquellos libros de inglés que saqué esta tarde de la biblioteca motu proprio. Porque quise. Porque actúo libremente.

    No existe el destino, y quien no opine igual es porque no quiere, no porque estuviera predestinado a hacerlo. Prueba a pegarte un tiro y será «tu día». Si no quieres y no lo haces, no lo será. Porque tú lo has elegido.