Preguntas extrañas de Brus (III)

Otra pregunta más que se me ha ocurrido a raíz de una entrada que encontré vagando por la red. Bueno, en realidad la hallé visitando un blog buscando cosas interesantes, aunque mencionar cual es no es sólo intrascendente sino que haría que la autora se hiciese más la interesante conmigo todavía. Me pregunto yo si leerá mi blog...

4. ¿A una persona que ha hecho mal, le vienen devueltas las jugadas?

Es decir, a una persona cruel, que se porta constantemente mal con todos o algunos miembros de su entorno familiar, laboral, etc. ¿le acabarán ocurriendo cosas tan malas como las que ella ha hecho?

No por haber herido esta persona sufrirá algo semejante. No por haber traicionado alguien le dará una puñalada por la espalda. No hay ningún tipo de justicia divina que, sin evitar que se haga mal, ajuste las cuentas pasado tiempo. La gente no paga por lo que ha hecho si no dice el código penal que ha de hacerlo. Bueno, y si le cogen.

Los hijos de quien se haya portado mal con sus propios padres, no tratarán mal necesariamente a su progenitor para que éste sienta lo mismo que los abuelos de estos hijos. Ni quien se la juega a alguien que acaba por perder su casa va a ser desahuciado.

Para mí, es la personalidad de esa persona, su manera de actuar en el teatro de la vida, su actitud ante los demás y ante los problemas, lo que podrá llevar a ese individuo a sufrir en sus carnes lo mismo que él le ha hecho a mucha gente. No hay causa directa, directísima, entre haber hecho daño y recibir daño excepto la derivada de una enemistad directa. Algo como «tú me has jodido, y ahora te voy a joder yo a ti».

Veámoslo así: no por ir por ahí pegando tiros a diestro y siniestro cual matón de Blackwater va a hacer que te disparen a ti y te maten. Si le pegas un tiro a alguien, no te va a llegar devuelto a no ser que estés en un tiroteo (dispares a un enemigo, y éste te dispare de vuelta). Pero el mero hecho de ser mercenario sí que te hace tener más boletos que un vendedor de loto para recibir un disparo. Por causas no relacionadas con el tipo al que has disparado, sino por razones que tienen que ver exclusivamente con tu condición de matón a sueldo.
Un mercenario que mata por diversión y otro que no tienen las mismas posibilidades de recibir un disparo. Es el hecho de ser mercenario lo que te convierte en candidato.

Y continuando con el símil del mercenario, es el ir con un fusil en la mano, viajar a lugares conflictivos o meterse en asuntos de riesgo lo que le podría convertir en víctima. A nadie le importa si eres bueno o malo, eres un mercenario; y, por lo tanto, un objetivo.

Así pues, a una persona mala le harán mal por su condición de cruel, no porque directamente le haya hecho daño a nadie. La diferencia con un mercenario es que el primero no tiene que hacer nada para serlo a parte de meterse en una empresa. No tiene que disparar ni degollar a nadie. Una persona mala sí tiene que haber hecho algo. No nace mala y sin poder ser buena; una persona mala se crea a base de actos viles.

Resumiendo:

Una persona mala lo es porque hace daño, mal. La actitud que tiene en la vida conseguirá que tenga más posibilidades de que le hagan daño a él que una persona buena. Por su forma de vivir, por los líos en los que se mete, por los chanchullos que podría hacer.

Una persona que hace mal de forma puntual no tiene más posibilidades que la media de que le ocurra algo negativo. Esa persona no se la ha buscado como en el caso anterior.

Quizás sea algo complicado de entender...

Después tenemos los típicos casos que pueden ser tanto puntuales como causas de una actitud reiterada. Por ejemplo.

Paco compra chicles todas las mañanas, y cierto día Jaime le pide que le dé uno. El primero dice que no, que son para él, y el segundo se aleja cabreado. Días después, Paco, que se ha olvidado de comprar chicles, le pide a Pedro, que casualmente ese día sí tiene. Pedro le responde que no, que no le va a dar chicle. Jaime, que está observando la escena, se ríe para sus adentros y se alegra de que «le haya venido devuelta» ¿Pero de veras lo ha hecho?

No. Ha sido algo puntual. Paco generalmente presta, pero ese día no quiso darle a Jaime. Paco no es lo que se puede considerar una mala persona, ni egoísta, ni posesiva. Es algo que nos puede pasar a todo el mundo, recibir un no por respuesta en la misma situación en la que hemos sido nosotros los que hemos negado algo; el habernos reído de una caída con graves consecuencias no tiene nada que ver con haberse caído unos días después y casi haberse matado.

Sin embargo, si Paco sí que fuera un tipo agarrado que no da ni agua, la actitud de Pedro no sólo estaría justificadísima, sino que sería la que tendría todo el mundo con Paco. No sería algo puntual. Sería la causa de una actitud reiterada: «Paco es un agarrado que nunca me da chicles. ¿Cómo le voy a dar yo ahora?» Aunque en mi opinión esto sólo conseguiría ahorrarse un chicle y que Paco continuase siendo agarrado.

Por cierto, si yo hubiera sido Pedro, le habría dado un chicle. Recordándole el gesto de aquel día en el que no compró goma de mascar, quizás podría sacarle dos o tres los días siguientes.

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