Número de serie.

Desde hace un mes los días pasan de otra manera.

No son especiales, no hay novedad. Hay rutina espiritual, todos los días pasa lo mismo. Todos.
Pasa por tu cabeza la necesidad de un cambio que nunca llega a aplicarse. Horarios, actividades, movimientos, sensaciones. Siempre igual.

La fecha de tu reloj cambia cada venticuatro horas dejando atrás jornadas que parecen meros números de serie de una sobreprodución de días rutinarios.

Ya no me da tiempo de hacer nada por la tarde. El desánimo me golpea a las cuatro, el sueño me ataca a las cinco y a las seis las ansias de realizar cualquier actividad son nulas, a las siete tendrías que ir a una escuela de idiomas a la que faltas con demasiada asiduidad, a las ocho llega la familia a casa; a las nueve deberías salir a la escuela de idiomas y es a las diez a la hora a la que te levantas después de esa siesta larguísima.

Cenar algo a las once, levantarse del ordenador a las doce para pasarse cuatro minutos y medio de cronómetro en el baño lavándote los dientes, entre cepillo, enjuague bucal y mirarte al espejo para decirte a ti mismo "estás más gordo", "qué pelos tienes" o sencillamente autolanzarte una mirada penetrante antes de volver a tu habitación y apagar la pantalla a la una de la madrugada. Vueltas en la cama hasta las dos.

Ahora son las doce y media. Empieza una nueva semana: más exámenes, más aburrimiento en clase, más siestas forzadas por el agotamiento, más desesperación y más ganas de que llegue el viernes para hacer absolutamente nada. Sólo esperar a que otra serie de siete días comience.

Una y otra vez.

¿Hasta cuándo?




You could give me a million reasons, change the world and change the time
Could not give me the secrets of your heart and of your mind
In the darkness that surrounds me now there is no peace of mind
You careless words undo me, leave the thought of us behind.


Gracias a Paco por animarme a escribir esta entrada mientras hablaba con él. En vez de escucharme me interrumpió con un "escribe".

1 impresiones.:

Mirage | 11 de junio de 2010, 2:01

Pues esta me gustó.