Che rompipalle...

Vaya gente.

Hoy no había clase de filosofía. Este hueco "humanístico" que tenemos los martes lo cubren Toñi y sus clases de Historia de España contadas por una profesora que realmente se mete en el papel y se emociona mientras nos relata lo que sucedió en el país hace setenta años.

Quien haya leído entradas anteriores lo sabrá ya. "Vueltas en la cama hasta las dos" incluye no dormirse hasta dicha hora, con lo que acabas durmiendo apenas cinco horillas de nada antes de despertarte (no confundir con levantarte). Esta falta de sueño hay que contrarrestarla con algo y qué mejor manera que cerrar los ojos un ratito mientras nuestra querida profesora llena la pizarra con garabatos trazados con un rotulador rojo casi vacío que, de todos modos, no alcanzaría a ver aunque me lo propusiera entre su caligrafía peculiar, lo poco que destaca el color en el fondo blanco y lo mal que veo a más de media docena de metros con gafas en vez de lentillas.

Me coloco estratégicamente detrás y un poco desplazado a la izquierda de un compañero para que su cuerpo cubra el campo de visión de la profesora. Cruzo los brazos encima de la mesa y apoyo mi frente contra el antebrazo izquierdo. Shutdown. Ordenador en "hibernación".

Ahora es cuando comienza el momento en el que entro en un estado de "semivigilia" en el que mi imaginación dirige un sueño semiconsciente. Algo muy interesante hasta que se acaba, lo que normalmente ocurre cuando un compañero te da un golpe en el hombro o en la cabeza mientras te alerta de que el profesor se está acercando (como si fueran tontos y no me hubieran visto ya echo polvo encima del pupitre).

Esta vez el aviso ni hizo falta. Alcé la cabeza, abrí los ojos y vi a cinco simplones de mi clase mirandome con cara de subnormal y una sonrisa estúpida. Risitas. Claro, es que nunca han visto a alguien quedarse sopa en clase. Pobres. A ver si atienden a lo que está comentando la profesora, que ellos son los que se quejan de las clases, no yo.

Para ponerle la guinda al pastel a la clase de Historia de España, cuando la profesora explicó que el gobierno de la república entregó armas a la población para defenderse de y combatir contra el bando nacional y le respondí que "lo que hizo esto fue que saliera la gente a vengarse de algunos sectores de la población y en especial de la iglesia, creando una milicia descontrolada al no ser parte de ninguna formación regular del ejército" un par de listillos gritaron "¡¡facha!!" y "¡¡fachento!!". A ver qué tendrá que ver esto con ser fascista o no, da gracia que te lo griten tres niños que el primer conflicto podrán haber vivido sería la Guerra de los Balcanes y muchos dudo incluso que sepan en qué consistió dicha contienda.

Bah.

1 impresiones.:

Orologiaio | 11 de febrero de 2009, 8:25

Qué poquito cuesta lanza ropiniones infundadas al calor de la ignorancia...

(Y procura descansar, no está el panorama como para andar desperdiciando clases de Historia de España ;)