Más de dos meses después...

Más de dos meses después retomo con esta entrada el blog.

Dos meses de desmotivación absoluta y desánimo en lo que concierne a mi vida de estudiante. No voy a entrar en cómo me gustaría que fuese mi bachillerato, mi centro o la dinámica de la clase, no voy a entrar en valoraciones sobre si estudio mucho o poco (más bien no estudio nada), tampoco voy a entrar a discutir cómo debería cambiar mi actitud para afrontar este tediosísimo curso que es segundo de bachillerato, que si bien no me resulta difícil, es tan tedioso que se vuelve insoportable, te desmoraliza y cuando llegas a tu casa lo que más te apetece es soltar el maletín cargado de libros y deshinibirte del mundo por 8 horas, hasta que tengas que acostarte de nuevo y levantarte (o más bien despertarte) a las 6:30 de la mañana como tratas de hacer todos los días...

Lo que sí voy a valorar un poquito es mi personalidad. Necesito un pequeño empujón para empezar a hacer cualquier cosa que no me motive especialmente; un desastre teniendo en cuenta en qué situación me encuentro.
Considero que la motivación es la clave. Si hay motivación hay actividad, trabajo, esfuerzo, sacrificio... si no la hay, en mi caso, lo único que se va a encontrar es desgana y pereza.

¿Cómo no vas a estar motivado? Me dicen... Pues no. La motivación tiene que ser mínimamente directa, o al menos que sea consecuencia de un cambio de aires, no de estar estudiando a la fuerza, porque sí.
Parecerá estúpido y de hecho lo es. Hoy he sentido un pequeño "boost" en mi ánimo tras asistir a una breve charla sobre la Universidad Europea de Madrid, universidad que, dada la actual situación económica de mi famiia queda un poquito fuera de mi alcance... quizás en unos meses la cosa esté mejor :)

Y aquí estoy, 0003Z, día 21 de Noviembre del 2008.
Quedan 35 días para irme a Valencia y para ver a dos de las personas que más quiero en este mundo. Un pequeño sueño y, con algo de suerte, otro "boost" para seguir adelante, para aguantar esos horribles 7 meses que me esperan asistiendo a clases forzosamente.

Irónicamente, el día que asista a una universidad, instituto o escuela a formarme 'motu proprio' no habrá nada que celebrar. Estaré estudiando por gusto durante toda la tarde.

1 impresiones.:

XiViRiFlÁuTiC | 21 de noviembre de 2008, 23:14

La monotonía es a veces la propia motivación para seguir adelante. He llegado hasta aquí desde el blog de Lola. Lo haces bien chaval!! Ánimo.